Durante décadas, la narrativa económica de los EAU se centró en los servicios: finanzas, turismo, logística e inmobiliario. La industria manufacturera era algo secundario, algo que hacían otros países. La Operación 300bn y la campaña «Make it in the Emirates» representan una corrección deliberada y bien financiada de ese desequilibrio, y los primeros resultados sugieren que la ambición se sustenta en una realidad operativa más que en una retórica aspiracional.
La magnitud de la ambición
El objetivo es explícito: elevar la contribución del sector industrial al PIB de aproximadamente 133.000 millones de AED a 300.000 millones de AED para 2031. La estrategia identifica sectores prioritarios —procesamiento de alimentos y bebidas, productos farmacéuticos y dispositivos médicos, metales y materiales de construcción, maquinaria y equipos, y hardware tecnológico— y respalda cada uno con paquetes de apoyo específicos: suelo industrial subvencionado, tarifas preferenciales de suministros, concesión acelerada de licencias y preferencias de contratación pública para bienes fabricados localmente.
El programa de certificación «Made in UAE», gestionado por el Ministerio de Industria y Tecnología Avanzada, crea un sello de calidad que conlleva ventajas comerciales tangibles. Los productos certificados reciben un trato preferente en la contratación pública, un mayor acceso a los mercados del CCG bajo normas unificadas y una creciente preferencia de los consumidores en un mercado en el que el origen y la calidad importan cada vez más.
Los EAU no pretenden competir con China en producción masiva. Están construyendo un sector de fabricación de precisión que aprovecha su posición geográfica, sus costes energéticos y su conectividad comercial para atender mercados de nicho regionales y globales.
Zonas industriales e infraestructura
KIZAD (Khalifa Industrial Zone Abu Dhabi), JAFZA, RAKEZ y varias zonas francas industriales especializadas ofrecen instalaciones de fabricación diseñadas a tal efecto, con tarifas de arrendamiento competitivas, conectividad logística integrada y procedimientos aduaneros simplificados. Los costes energéticos se benefician del marco de suministros subvencionados de los EAU. La infraestructura logística —dos de los puertos más activos del mundo, siete aeropuertos internacionales y una red de carreteras que conecta cada zona industrial con los canales de exportación— proporciona el soporte físico que requiere la industria manufacturera.
Estructuración para la fabricación
Las operaciones industriales en los EAU requieren una planificación estructural cuidadosa. Las licencias de territorio continental proporcionan acceso al mercado interno y elegibilidad para contratos públicos. Las entidades en zona franca pueden importar materias primas libres de aranceles para su reexportación, pero afrontan restricciones en las ventas internas. Las empresas que combinan la fabricación con la distribución interna pueden beneficiarse de estructuras de doble licencia o de acuerdos de agente de servicios que optimizan tanto la exposición a los aranceles aduaneros como el acceso al mercado.
Polaris asesora a los inversores industriales en materia de estructuración de entidades, concesión de licencias, optimización aduanera e integración de las operaciones de fabricación dentro de grupos corporativos más amplios. Contáctenos en info@polaris.ae.